Vender el calor en Fitur
Viva Franco (Battiato)
La República Independiente de Sevilla muestra ahora sus encantos en Fitur. Lo hace por libre, al margen de la provincia. Todo sea por el rédito del turismo y el celebérrimo impacto que genera. Polarización fue la palabra estrella de 2023. Todo lo alcanza. Por eso al turista se le agasaja y se le repudia. El turismo crea riqueza, pero también genera tensión en muros anónimos (“Tourist Go Home”, “Más vecinos y menos turismo”).Como previa a Fitur, la turista doña Hilaria Clinton disfrutó de Sevilla en visita rigurosamente privada (la cual se volvió rigurosamente pública y viral). La vimos agasajada y risueña en el compás de Dueñas, disfrutando del Ay, Macarena y del Sevilla tiene un color especial. Quizá sea el único nativo disidente, pero los hits de Los del Río me causan hoy un malestar nervioso que he de achacar al mazo de la edad. Lo que tuvo de gracia en su día ha virado a tortura en bucle. Dineral aparte, la Junta dio otro aire promocional a lo nuestro con su Andalusian Crush. Prefiero que se exporte esta otra imagen del sur con trompetería semanasantera y voz gutural de Peter Dinklage (el de Juego de Tronos). No quiere ser uno ni modernito, ni novelero ni gilipollas a la carta (en las redes suelen caerme petaladas y ditirambos). Pero escuchar Sevilla tiene un color especial en 2024 sólo me hace pensar en la Sevilla de los enteraos, los mediocres y los pamplinas. Se ve que en Dueñas ya no brilla el color del ayer, donde el tierno resol y el azul magnánimo (“Estos días azules y este sol de la infancia”).Como previa añadida, Sevilla llega a Fitur con los datos del estudio de Caixabank Research sobre el influjo del cambio climático en el gasto turístico. A más calor salvaje, menos dinero por turista. Por cada grado de más por encima de la media, se factura a la baja en ocio (0’34%), en restaurantes (0,16%) y en supermercados (0’13%). Sólo aumenta (0’6%) el gasto en ¡farmacias! Dicen los llamados expertos –abre uno el frigo y te sale un experto– que las continuas olas de calor modificarán los hábitos y gustos del turista. Los jubilados europeos ya orientan su ganado retiro en inmuebles con vistas al Cantábrico. Murcia y las Baleares van a sufrir deserciones turísticas en masa. Caso de Sevilla, en urbes abrasadas por el calor la solución pasa por ofrecer eventos nocturnos, dar sombra por todo lugar y poner hisopos elefantiásicos al modo de las Setas. La sequía agudizará el problema que se aviene. Salvo que en Fitur se venda calor y restricciones de agua como experiencia total para la otra vida. Nada como un golpe de calor, en pareja o en familia.